Foto: Sun Taro · CC BY-SA 2.0 · Wikimedia Commons
Pocas empanadillas en la cena,
con un tentempié nocturno me llené,
aún con ganas seguí buscando tiendas,
recorriendo la calle Fuchien.
De esta heladería ya había oído,
dicen que la fruta helada no es pequeña,
pide seis platos y te regalan uno,
el dueño dice mientras sonríe.
Varios jugos y bandejas,
los amigos piden a su antojo,
un poco caro pero fresco,
el servicio es bastante bueno.
Si no te gusta lo sucio de Lily,
o si ese lugar es muy ruidoso,
no dudes en cambiar de sitio,
esta también es una opción.