
Sin luz en el dormi, no hay libro que leer,
salgo a vagar, algo nuevo he de comer.
La primera tienda, cerrada con candado,
la segunda igual, he fracasado.
Frente a la tienda de menta,
hay un ramen de la Abuela Sopa.
Había oído hablar de él antes,
ahora el azar nos junta al instante.
Caldo no está mal, los ingredientes bien,
fideos suaves, en la boca se deshacen.
Té de ciruela y rojo, todo lo que quieras,
y de postre, rodajas de naranja enteras.
Precio medio, menos de cien,
bastante bueno, lo recomiendo también.
Mi puntuación, no te ofendas,
justo ochenta, en la línea de tendencia.