
Tras el fiordo, ninguna otra agua se compara,
el paraíso terrenal está en Noruega.
El crucero cruza miles de montañas,
mil millas de belleza, el viento acompaña.

Tras el fiordo, ninguna otra agua se compara,
el paraíso terrenal está en Noruega.
El crucero cruza miles de montañas,
mil millas de belleza, el viento acompaña.